martes, 9 de agosto de 2011

Humor y Literatura Infantil


En defensa de la risa

     No hay cosa que le guste más a los niños que jugar y reírse. Y no hay cosa que nos guste más a los niños grandes que verles cómo juegan y se ríen.

     Sin embargo, la mayoría de los adultos se preocupan más por los estados de mal humor en los niños: por qué llora, por qué está serio, por qué parece triste, por qué se enfada.. haciendo todo lo que esté en su mano (a veces, incluso, de manera contraproducente) por remediar ese estado de ánimo. Pero... ¿se hace todo lo posible por fomentar el humor, la risa, la alegría?

     El escritor, músico y actor argentino Luis María Pescetti pidió hace unos años, vía internet, a los niños y niñas que le enviaran frases que recordaran a sus padres. Cito textualmente algunas de ellas, llegadas desde distintos lugares del mundo:

-No rompas.
-No te toques.
-Pórtate bien.
-No grites.
-Cállate.
-Bájate de ahí.
-Haz los deberes.
-No toques eso.
-No me contestes.
-No hables con la boca llena.
-No mientas.
-No comas con las manos.
-Estate quieto.
-Lávate las manos antes de comer.
-Cómetelo todo, acuérdate de los niños que pasan hambre.
-Pide perdón.
-Juega con tus primos.
-Mira cómo tu primo sí come.
-Abrígate, que hace frío.
-Deja de molestar.
-No te muerdas las uñas.

     Leer esto, a mí al menos, me hace pensar en el difícil mundo de prohibiciones, restricciones y normas en que se desenvuelven los niños y las niñas. ¿No habría que contrarrestar todo esto con un poco de humor?

Beneficios de la risa

     Todos sabemos que existen estudios médicos y científicos que demuestran las propiedades y efectos beneficiosos que ejerce la risa en nuestro organismo. 

     El humor es un mecanismo fisiológico para enfrentarse al estrés, para superar situaciones que nos producen miedo, angustia, duelo... La risa y el humor nos hace incrementar la sensación de control sobre este tipo de situaciones, generando un estado de bienestar psíquico y físico que nos sirve de terapia. Porque la risa es terapéutica: beneficia al sistema inmunológico, oxigena la sangre, libera tensiones, produce relajación muscular, y previene enfermedades cardiovasculares, hipertensión, dolencias estomacales y gastrointestinales,  cáncer, y ayuda a enfrentarse a los fracasos, a las derrotas y a disfrutar de las metas conseguidas.

¿Qué les hace reír a los niños y a las niñas?

     Cuando son bebés, ríen por imitación. Más adelante, cuando tienen uno o dos años, se ríen al ver algo inesperado, poco habitual, o cuando algún adulto les hace carantoñas, gracietas, sonidos raros, muecas, gestos graciosos. A partir de los tres años, cuando ya han adquirido cierto dominio del lenguaje, aparece el  sentido del humor verbal, se ríen de y con las palabras.
     En general, los niños se ríen de:

-La sorpresa.
-Lo insólito.
-Lo disparatado.
-Lo inesperado.
-Las exageraciones.
-El equívoco.
-La inversión.
-Las transgresiones a las normas lingüísticas, lógicas y sociales cotidianas.
-La ambigüedad.
-Las situaciones impredecibles.
-Las palabras inesperadas.
-Los finales sorprendentes.
-Las imágenes chocantes.
-Las travesuras.
-Los errores o equivocaciones.
-Los temas tabú, prohibidos o escatológicos.
-Las críticas o burlas a la autoridad de los adultos.
-El absurdo.
-La ironía.
-La parodia.

Humor y Literatura Infantil

     Todos sabemos bien que para que un libro enganche a los niños y niñas debe combinar varios ingredientes: 
     -Personajes y conflictos con los que se sientan identificados.
     -Aventuras, misterio...
     -Humor.

     Y es que el humor, a través de la Literatura, también ejerce sus beneficios: favorece el buen desarrollo de los niños y niñas, facilita su socialización, estimula el lado cognitivo, sensorial, emocional y expresivo, les ayuda a madurar y crecer, a ser lectores capaces de interpretar los textos de una manera crítica, desde sus múltiples sentidos... Y les proporciona bienestar y ganas de reírse con el lenguaje y de disfrutar leyendo, que es de lo que se trata. (Siempre que no aparezcan en sus vidas lectoras algunos de esos monstruos curriculados que acechan y amenazan con fichas, resumenes, cuestionarios y aburridos trabajos para demostrar que han leído ese libro que muchas veces los propios monstruos ni siquiera han abierto...)

     Os dejo una lista de libros divertidos que nos dejó educastur:


     Y más información sobre este tema en:



3 comentarios:

  1. Es verdad, queremos tener hijos felices y nos olvidamos de fomentar la alegría en ellos. Me parece importante enfatizar que se debe fomentar la lectura simplemente porque es divertida, me suelo topar con maestros como los que comentas, sé que a todos los niños les gustan las historias pero cualquiera odiaría los libros si los ve como una obligación impuesta por un adulto regañón.

    ResponderEliminar
  2. Tienes razón, Tania. El problema es que, en muchas ocasiones, es ese adulto el que no lee. Y no me refiero a que no lee literatura infantil y juvenil, sino que no lee ni los prospectos de los medicamentos. Por eso creo que hay muchas cosas que se pueden enseñar, pero si no se viven y se sienten, difícilmwnte se pueden transmitir.
    Un saludo y muchas gracias por dejar tu comentario.

    ResponderEliminar
  3. Qué buen post, Isabel!!
    Gracias por todo lo que nos cuentas ;)

    Ana Nebreda

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.