jueves, 24 de marzo de 2011

Los títeres y el guiñol


"El títere no es un actor que habla, es la palabra que actúa."  (Paul Claudel)

     Si a los niños y niñas les encanta que les cuenten un cuento, o ver una obra de teatro infantil, no hay nada que les fascine y deleite más que una representación de títeres de guiñol. Quedan totalmente extasiados, entregados a la historia, y hablan con los personajes, y les avisan de los peligros con la misma emoción que si les ocurriera a ellos. Si la función es poco numerosa, mucho mejor, más entrañable resulta la experiencia. 
 
CLASES DE TÍTERES:

-Títeres de dedo. Para utilizar con poquitos niños, de manera muy cercana.

-Títeres de varilla. Puede ser plano o tridimensional y tener varias partes unidas al tronco central con un eje.

-Títeres de guante. Es el tradicional, que se maneja con los dedos y la muñeca de la mano.

-Títeres de manopla. No suele tener brazos, pero abre y cierra la boca.

-Titeres de cono. Muy sencillo, hecho con un cono de cartón vestido con telas. Del cono sale el muñeco que se maneja con un palillo largo conectado a la cabeza. Puede esconderse en el cono, o mover la cabeza desde abajo, con el palillo.

-Títeres de mesa. Se manejan igual que los de guante, pero tienen piernas.

-Marioneta. A diferencia del títere, que se manipula desde abajo, la marioneta se maneja desde arriba, con hilos o cables.

-Sombras chinescas. Muñecos planos que se manipulan detrás de una gran tela o pantalla iluminada  por detrás para que sus sombras se proyecten sobre ella. Pueden ser articulados.

     Os presento a algunos de mis títeres:











 









CÓMO DEBE SER LA HISTORIA:

-Sencilla, con pocos personajes.
-Lineal: principio, donde se presenta a los personajes y se intoducen en la historia, trama donde se desarrolla la acción, y suele haber un enredo o torpeza de uno de los personajes, y el desenlace, donde se resuelve el conflicto o el malentendido, en un final feliz.
-El humor es muy importante.
-Hacer cómplices a los niños les engancha: pedirles que avisen si viene el malo o la bruja, o repetir alguna fórmula en un momento determinado, o algún trocito de una canción...
-Usar un títere narrador. Es más creíble que si vamos contando el devenir de la historia los que manipulamos los títeres. Es mejor que seamos invisibles.

LOS TÍTERES EN ACCIÓN:

-Si el guiñol tiene cortinillas, es mejor que estén cerradas antes de empezar la función: crea espectación e intriga.
-Los títeres entran por los laterales del teatrillo, salvo casos excepcionales: un lobo que ataca desde abajo, un malvado o una bruja que aparece de repente...
-Hay que ensayar los movimientos: deben parecer reales
-Los títeres se deben ver enteros, con todo su vestuario, pero debemos tener cuidado de que no se vean nuestros brazos, eso rompe la ilusión escénica.
-Si el títere se aleja hacia el fondo, debemos ir subiéndolo poco a poco, para que no parezca que se va hundiendo en la lejanía.
-Cuando hay dos tìteres que hablan, debemos mover sólo al que está hablando. El que escucha permanecerá quieto, así los niños reconocen fácilmente quién habla en cada momento.
-La música dinamiza la obrita, la alegra. Si el títere baila al compás, queda muy bien.
-Los efectos de sonido (tormenta, caballo...) dan mucho realismo y vida a la representación. Mejor si tenéis la colaboración de alguien que se ocupe de la parte técnica, siempre pendiente del libreto y de indicaciones muy claras en el mismo.


LAS VOCES DE LOS TÍTERES:

-Dicción clara, pronunciación correcta, proyección de la voz. El diálogo se tiene que entender y oír perfectamente, pero sin chillar.
-El diálogo debe estar bien estudiado.
-Ensayar para disfrazar las voces, pero teniendo cuidado de que no resulte falsa o inadecuada al personaje, ni tampoco forzada. El personaje puede estar caracterizado por algún sonido peculiar: la bruja, por su risa estridente, el torpe por una risa bobalicona...

EL GUIÑOL:

-Un panel con visagras que sujetan dos laterales movibles para que se mantenga en pie la estructura.
-Guiñol con estructura de madera, cubierto con telas.
-Una simple caja grande de cartón a la que se le abre la boca y se decora, de forma simple, con colores básicos, para no distraer la atención del público, que debe centrarse en la acción, más que en la decoración del aparato escénico. Si le ponemos unas cortinas, mejor.
-Si no tenemos guiñol, podemos usar una mesa grande atravesada detrás de una puerta abierta. O una sábana.

LOS NIÑOS/AS ELABORAN SUS TÍTERES E INVENTAN SUS HISTORIAS:

-Para empezar, transmitir la emoción y la ilusión. Si además, les habéis inyectado el gusanillo titiritero con una sesión de guiñol, les encantará adentrarse en este mundillo. Estos títeres los fabricaron niños y niñas de 2º de Primaria:


Los encontré en Títeres para colorear  o también en Títeres Les Marionettes

     (Una advertencia: colocad la varilla en unos títeres a la izquierda y en otros a la derecha, para que puedan salir por ambos lados de la caja o teatrillo, que tendrá una ranura ancha a cada lado para ello.)

     También podéis utilizar cucharas de cocina, calcetines o leotardos, plumeros... todo lo que se os ocurra. Mirad esta foto, donde tengo algunos fabricados:







     Podemos usar cualquier teatrillo, incluso una caja decorada, un Kamishibai...

Esta es una caja que contenía títeres de guante. La guardé para usar los muñequillos de varilla.








¿DÓNDE PUEDO ENCONTRAR OBRITAS DE GUIÑOL?

     Suelo utilizar los libretos de Isabel Agüera: tiene obras cortitas que les gusta a los niños/as. En concreto, tengo estos tres libros (son de la editorial Narcea):






     Otro libro que os recomiendo, es "Manualidades: fabrica tus títeres", de la editorial Susaeta. Tiene ideas originales y divertidas:

      ¡Y no olvidéis que el 27 de Marzo es el Día Mundial del Teatro!

2 comentarios:

  1. Buena información para los que andamos buscando apoyo didáctico, en pro de apoyar a los hijos con sus actividades escolares. Bien por tus esfuerzos ;)

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